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Testimonio

Hablar de migración es hablar de nuestra juventud


Profesora de árabe · Rabat, Marruecos · 23 años

Ilustración en acuarela: Siham, con hiyab, sentada ante un cuaderno y libros, mirando el horizonte sobre el mar; al fondo un joven camina con una maleta hacia la costa, un birrete de graduación vuela entre pájaros, y una pizarra muestra en árabe el texto «El árabe es nuestra lengua, nuestra identidad»

Una mirada desde el otro lado del mar

En Ubuntu Canarias trabajamos con personas que ya han migrado, pero también nos interesa escuchar las voces de quienes, desde el otro lado del mar, piensan y hablan sobre por qué se migra.

Siham Al-Halimi tiene 23 años, vive en Rabat y trabaja como profesora de árabe. Desde su experiencia con jóvenes marroquíes, comparte una reflexión sobre las razones que empujan a parte de la juventud de su país a plantearse un futuro fuera de Marruecos.

Su testimonio no habla de un viaje ya emprendido, sino de las decisiones que se gestan antes de salir: la falta de oportunidades, la necesidad de orientación, y la esperanza de que un futuro mejor también pueda construirse en casa.

Testimonio

La migración es una palabra corta, pero detrás de ella hay muchas historias, sueños y decisiones difíciles. Para mí no es solo un viaje o un traslado de un país a otro: es el momento en que una persona decide dejar su patria, su familia, a sus seres queridos y todo aquello a lo que está acostumbrada, en busca de una nueva oportunidad o de una vida que considera mejor. Como joven marroquí de 23 años, que vive en Rabat y trabaja como profesora, creo que hablar de migración es, en realidad, hablar de la juventud: de sus ambiciones y de las circunstancias que llevan a algunos a pensar en construir su futuro lejos de su país.

Creo que una de las razones más importantes por las que la juventud marroquí piensa en migrar es la falta de oportunidades de empleo y los salarios bajos, sobre todo para quienes no han podido terminar sus estudios o acceder a una formación adecuada que les abra mejores oportunidades.

A través de mi trabajo como profesora, veo que la educación en nuestro país todavía necesita seguir desarrollándose, aunque la responsabilidad no recae solo en las instituciones educativas, sino que es compartida entre la familia, la sociedad y el propio joven. Creo que una de las cosas que más necesita nuestra juventud hoy es orientación, porque muchos tienen capacidades y ambiciones grandes, pero no siempre encuentran quien les ayude a descubrirlas y desarrollarlas, o quien les oriente hacia el camino que mejor se ajusta a sus posibilidades y aspiraciones.

Me gustaría que las organizaciones que trabajan por la juventud y la migración ofrecieran oportunidades reales para que los jóvenes descubran quiénes son y cuáles son sus capacidades, a través de la formación, la orientación y la creación de espacios de aprendizaje y de experiencia. Creo firmemente que nuestra juventud tiene muchas energías y talentos, y que lo que a veces les falta no son ganas de triunfar, sino oportunidad, apoyo y orientación. Ayudar a los jóvenes a descubrir sus capacidades y darles las herramientas necesarias para desarrollarlas puede darles una esperanza mayor de construir su futuro, tanto si eligen quedarse en Marruecos como si buscan oportunidades en el extranjero por vías seguras y legales.

Al final, deseo que la realidad de Marruecos mejore, y que la juventud cuente con oportunidades reales de trabajo, formación y realización de sus ambiciones, para que la migración no se convierta, para algunos, en la única salida frente a las dificultades que viven. La juventud marroquí tiene muchísima energía y muchas capacidades; lo que necesita es un entorno que le dé confianza, oportunidad y orientación, para poder aprovechar su potencial y contribuir a construir una sociedad mejor y un futuro más estable.

Escuchar también a quienes se quedan

El testimonio de Siham nos recuerda algo que en Ubuntu Canarias tenemos muy presente: la migración no empieza en la frontera, sino mucho antes, en las oportunidades —o la falta de ellas— que cada persona joven encuentra en su propio país.

Apostar por la educación, la orientación y el acompañamiento de la juventud, tanto en origen como en destino, es parte del mismo trabajo: el de construir futuros donde migrar sea una elección libre, y no la única salida posible.

Nota editorial. Este testimonio se publica con la autorización de su autora, Siham Al-Halimi, profesora de árabe en Rabat, Marruecos. El contenido refleja su experiencia y su opinión personal.

Tu historia también merece ser escuchada.

Cada experiencia aporta una mirada única sobre el mundo. En Voces del Mundo queremos seguir construyendo un espacio donde las personas puedan compartir sus historias, sus culturas y sus aprendizajes para acercarnos unos a otros.

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